jueves, 15 de marzo de 2018

Una familia de artistas

  Conocí al matrimonio Jonathán y Josefina en el ya lejano 1971. Yo daba un cursito de Biblia y asistía un grupo de entusiastas que perdonaban mi bisoñeses. Entre otros miembros del grupo todos muy especiales, estaba Jonathán y Josefina.

  Pronto supe de sus cualidades artísticas, aunque en aquel tiempo por distintas razones la producción era muy limitada. Visité su taller conocí a los hijos, todavía niños. La amistad se fue haciendo cada vez más solida y con la característica de una verdadera amistad en las malas y en las buenas, en las duras y en las más duras.

   Los hijos fueron creciendo y comenzaron a diferenciarse los que querían seguir la línea de los Papás: Alejandra y Arturo Guevara Escobar. Ya para 1980 el taller funcionaba en toda su amplitud, trabajos de orfebrería, cincelado, esmaltes, escultura, numismática, etc.

   Un colega mio, Mariano Siller, de muy buen gusto y buena cultura, me decía que el taller de los Guevara le hacía imaginarse como eran los talleres artísticos en el renacimiento.

   Tuve desde el privilegio de la amistad, el privilegio de seguir la historia de una obra de arte; el proyecto, tal vez la maqueta, la realización de la obra, en el caso de la escultura la hechura en plastilina y el vaciado, las obras terminadas, en su mayoría las conocí solo por fotografías. Sin ningún nombramiento oficial pero desde la amistad me hicieron consejero y asesor iconográfico y en casos con mi atrevimiento amistoso, hasta critico.

  Las obras principales, las de la Basílica de Guadalupe, del Santuario de Guadalupe en Zamora, las muchas para Santuarios de los PP. Franciscanos y de los Misioneros del Espíritu Santo, las gozo especialmente acordándome de como las vi nacer, primero en el papel y luego ya en  el respectivo material preparatorio.

  Considero así, mi amistad con los Guevara, amistad que también  se alimenta de sabrosas pláticas sobre varios campos del arte, el de ellos pero también cine y música y las más sabrosas comidas familiares, un privilegio y un don de Dios.

Alberto Aranda C.
M. Sp. S.

domingo, 11 de marzo de 2018

Vía Crucis: Ticomán

   Para la Parroquia de la Divina Providencia, Delegación Gustavo A. Madero, Ciudad de México se realizó un Vía Crucis y Cruces de Dedicación; diseño del Escultor Jonathán Guevara Ruiseñor, modelado en alto relieve vaciado en Bronce.






Cruz Procesional: Básilica de Guadalupe

  Trabajo realizado bajo el diseño de Fray Gabriel Chávez de la Mora por el Escultor Arturo Guevara; cobre cincelado y plateado, talla en hueso, e incrustaciones de Madre Perla.



Cáliz: Bizantino

   Cáliz estilo Bizantino realizado para el templo de San Antonio de Padua, Santiago de Querétaro, México. Diseño y realización del Escultor Arturo Guevara Escobar,  Ónix engastado en plata dorada y piedras semi preciosas.



sábado, 10 de marzo de 2018

Vía Crucis: Catedral de Jesús Señor de la Divina Misericordia

   Trabajo realizado para  la Catedral de Nezahualcóyotl, edificada entre 1999 y el 2003, cuya dedicación fue celebrada el 20 de Noviembre del 2000, siendo Obispo el Sr. don José María Hernández González.


Diseño y modelado en alto reliebe del escultor Jonathán Guevara Ruiseñor; resina y estructura de herrería.






Tomado del libro: Catedral de Jesús Señor de la Divina Misericordia, Ciudad Nezahualcóyotl, Guillermo Ballesteros 2003. pag. 46-47.

jueves, 1 de marzo de 2018

Escultura: Inmaculada

   Escultura en miniatura; bronce dorado, plata y piedras semi preciosas, 25 cm de altura, diseño y ejecución del Escultor Arturo Guevara Escobar.



Pectoral: Cristo Sacerdote

   Vaciado en plata, proceso a la cera perdida por centrifugación, diseño y modelado del Escultor Arturo Guevara Escobar.